Nuevo ¡Precio rebajado! ¿Por qué les cuesta tanto aprender a mis hijos? Ver más grande

¿Por qué les cuesta tanto aprender a mis hijos?

Entre hipocampos y neurogénesis

Rosa María Fernández García

Editorial El Hilo

Publicado en 2017

88 páginas

Rústica

Más detalles

En stock

11,40 € IVA incluido

-5%

12,00 € IVA incluido

Más información

De todos los mamíferos, los bebés humanos son los que nacen con un sistema nervioso más inmaduro y necesitan que sus padres se ocupen de ellos durante un período de tiempo mucho más largo. El contacto madre-hijo durante el primer año de vida del bebé es fundamental para su desarrollo físico, psicológico y neurológico. Durante este tiempo y, sobre todo, durante las primeras horas después del parto, el olor, el tacto, la suavidad, las caricias de una madre son tan importantes como el alimento. Por otro lado, la falta de una vinculación afectiva durante la primera etapa de vida de un niño supone un grave trauma para el desarrollo de su sistema nervioso, pudiendo provocar futuros problemas de aprendizaje que se pueden confundir con un trastorno de la atención con o sin hiperactividad.

Muchos padres adoptivos nos preguntan por qué les cuesta tanto aprender a nuestros hijos.

Puede ocurrir que los síntomas de inatención obedezcan no a un trastorno neuroconductual, sino a una evolución madurativa más lenta que el ritmo de aprendizaje impuesto por los planes de estudio actuales. Unos planes de estudio rígidos, inflados de fichas, con poco movimiento, poca experimentación y que obligan a los niños muy pequeños a iniciarse en la lectura y la escritura, aunque su sistema nervioso, su cerebro, no esté preparado para ello.

Pero no todo está perdido; no todos los niños adoptados desarrollan dificultades de aprendizaje gracias a la plasticidad neuronal, el papel de las diferencias individuales a nivel genético y a nivel neuronal, el de la epigenética y, por supuesto, el papel de la resiliencia.